domingo, 29 de agosto de 2010

El nivelazo que alcanza la garden activity en England



Asombroso el interés que tienen en Inglaterra por la jardinería. Hombres, mujeres y niños, everybody lleva  un jardinero el el alma!
Sus garajes y cobertizos están llenos de herramientas, maquinaria, utensilios de todo tipo. Desde tijeras podadoras del siglo pasado hasta lo último en tecnología,  como una aspiradora de hojas y fruta. Cada tarea tiene su cacharro para realizarla de forma precisa y correcta. No exagero, hace tres días he visto un cobertizo que era como un mini Bauhaus, no exagero nada. La cutrez y la jardinería no pueden ir juntas en este país.
Por supuesto la jardinería es más que una afición. Es una pasión nacional!!! Y, esto no es una crítica, ni siquiera un relato gracioso, yo presumo de llevar una jardinera en el alma.
Lo que impresiona es el nivelazo que alcanza la garden activity.
Ahora entiendo a los que fueron mis vecinos durante casi 10años. Siempre andaban cargados con alguna adquisición nueva. Le buscaban el lugar ideal. Pero no se trataba de una decisión tomada a la ligera, como ese  huequecito de ahí me parece que puede ir  bien. No, no. Hacían como un estudio topográfico y climatológico casi con análisis del ph de los minerales y nutrientes que componían la tierra. Se enfundaban su mono de cuerpo entero, botas de jardín, guantes y armados con su kit hazada-pala-drenador procedían a la plantación. Aunque sólo fuese un geranio minúsculo, hacían todo el ritual como si se tratase de la ceremonia del té pero la japonesa, cuidado.
Mi vecina, Margaret, algunas veces venía y me señalaba alguna de mis macetas. Se establecía un dialogo raro, yo me ponía roja como un tomate. Ya verás dentro de un año cuando vuelva... igual voy de visita y nos echamos unas risas. Bien, sigo. Nosotras nos entendíamos señalando  con el dedo, sonriendo, gesticulando… -esa?   -ah, ésta!? Sí, es bonita!  Me la he traído de casa de mi madre… - madre, yes, ma-ther. Lo más gracioso? No sabía responderle a casi nada. ella no hablaba nada de español y yo nada de inglés. Mis vecinos llegaron a Girona al jubilarse y se pasaron 10 años sin hablar casi nada de catalán ni español. Eran simpatiquísimos, muy, muy, muy agradables y educados. Hay que ver, que nos podemos entender sin el lenguaje, sólo tenemos que querer.
Total, que en los pueblos de England, el fin de semana empieza una actividad jardineril  de magnitud considerable. Unos  pagan un jardinero  profesional y otros le dan rienda suelta al que llevan dentro. El resultado son esos jardines de ensueño, románticos, cuidados hasta el mínimo detalle, llenos de rinconcitos para soñar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada