lunes, 13 de septiembre de 2010

Los subidones de adrenalina tienen un precio. My crazy and amazing challenge.

Ir en bici por London me da miedo. Bueno, no es exactamente miedo, es pánico. Aun así tengo la intención obstinada de hacerlo. 
¿Por qué? no lo sé. Es de esas cosas que me dan atemorizan a la vez que me emocionan. El riesgo que a veces resulta atractivo. No si va aresultar que soy una kamikaze y ahora  me estoy dando las justificaciones necesarias para creerme que no me falta un tornillo.
Me he informado de todo, todo, todo. Sé donde puedo comprar una bici de second hand a un precio baratillo. Me he aprendido de memoria como funciona el sistema de alquiler por si me interesa más que comprar. Por cierto en Londres no le han puesto un nombre gracioso como en BCN o Girona. Aquí no hay Londoncleta, ni Londonbicing. Ni siquiera le han puesto nombre no gracioso. Pongo una foto para que se vea como son las bicis de alquiler.

El nombre es la publicidad de Barklays bank. Que rollazo. Hay han fallado. Diez puntos menos para el gracioso-a que ha dejado a las bicis sin nombre.
 http://www.youtube.com/watch?v=_fVRAURE9x8&feature=fvw
Tengo el contacto para que un instructor  me de clases ¡¡¡Si clases!!! Clases para aprender a conducir por la izquierda, adelantar por la derecha y señalar de forma adecuada. Clases para sobrevivir entre buses y taxis.
Un día digo que es una locura ir en bici por esta ciudad y al día siguiente miro si hay una buena oferta de second hand en Gumtree (web para buscas cualquier cosa que necesites)
Pura contradicción. Hasta me he hecho un lavado de cerebro para usar casco (¡qué menos, con el peligro que hay por estas calles!)
Ir en bici me iría muuuuy bien. Ahorraría en transporte a la vez que hago ejercicio. ¡Un dos por uno!
Me ayudaría a mantener mi estado de alegría a un nivel alto y a darle rienda suelta a la niña que llevo dentro. ¡Otro dos por uno! 
Cuando voy en bici me sale como una sonrisa, no se como explicarlo, voy como contenta. Ahora que, eso es en Girona con 95.000 habitantes y algún que otro carril bici. En London con casi 10 millones de people y los carriles bici brillando por su ausencia...  no sé si aquí me va a salir una sonrisa o se me van a poner los pelos de punta. La foto será algo así como: expresión de puro pánico en los ojos, la boca con mueca de terror, dos gotas de sudor a cada lado de la frente y el corazón a cien por hora.
Is my crazy and amazing challenge. Una cosa más para mi lista de exciting things.

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