miércoles, 6 de octubre de 2010

Oxford Street-Oxford Circus



A veces, nos sentimos especiales porque hacemos cosas que a nosotros, nos parecen únicas. Hay que disfrutar  de esos momentos con toda la intensidad, aunque no se trate de cosas sublimes.  Situaciones, triviales para la mayoría, especiales para uno mismo. 
Esas cosas o situaciones especiales, en las que nosotros somos, “los elegidos”  se convierten en los momentazos de nuestra vida.
Mi momentazo  se produce todas las mañanas cuando paso por la calle más concurrida de  Londres. Segun mis cálculos; si Londres es la ciudad con más habitantes de la vieja  Europa (Estambul y Moscú la superan), entonces paso por la calle más concurrida de Europa. ¡Importante! ¿no?
La calle en cuestión es Oxford Street. Una de las grandes de London y de las más famosas del mundo para hacer shoping. Ocupa unos 2.000 metros, con sus más de 300 tiendas, es la calle comercial más grande del planeta.. 


Paraíso de la compra compulsiva. Cada metro  de fachada se dedica  a escaparate, of cours, que se proyecta al exterior con promesas de felicidad instantánea. Riadas de gente entran y salen de una tienda a otra.  Algunas de sus tiendas mas significativas son los almacenes Selfbridges, Zara, Top Shop, Bershka, Monsoon, Benetton, la tienda de musica HMV, la enorme tienda NikeTown, la japonesa UNIQLO. Las bolsas de las franquiciasse apretujan unas contra otras agarradas por  l@s shopingadict@s, faltan manos para llevarlas. Droga consumista directa a la vena.
Tiendas de comida take away, hombres anuncio, repartidores de publicidad, Phillip Howard predicador callejero, recita regularmente sus sermones en Oxford, los Hare Krishna hacen su paseillo mañana y tarde, cientos de buses, taxis, coches, bicicletas, skates…. 200 millones de compradores, visitantes, turistas y trabajadores  pasan anualmente por este lugar. Crazy, very crazy!





Éste espectáculo de danza me encontré a las 8 de la mañana el otro día. Bailarines aéreos se descolgaron por la fachada de Benetton.
¿Qué hago aquí en medio de tanto chicle pegado al suelo? ¿Qué hago yo esquivando, como una profesional  a la muchedumbre que se cruza conmigo y me rodea por todos lados?




Voy a clase. Mi school está en el 139-143 de Oxford street.  ¡Callan school of English, yea! 
 A las 8:00 mi bus el número 10 enfila la calle desde Marbel Arch, cuando llega a la parada de Selfridges me bajo y voy andando hasta llegar a la escuela. Podría ir en bus casi hasta la puerta, pero me gusta ponerme mis casquitos, escuchar la lección y aprovechar que a esa hora se puede medio andar. Digo medio andar, no andar en plan despreocupado, eso es imposible. En cuestión de minutos empieza a salir gente de las bocas de  sus 5 líneas de metro, los buses se agolpan uno detrás de otro, los decibelios aumentan sin parar. No sabes cómo, todo se satura hasta lo imposible.
El tema esquivar  a la gente se tiene que dominar a la perfección. Si no lo dominas, hay que aprender lo más rápido posible para no ser arrollado por una gran apisonadora  humana. La gran apisonadora tiene un rumbo fijo, no se anda con tonterías, no se muestra tan educada como en otros lugares de la ciudad, la educación inglesa se diluye un poco Aquí no estamos para consolar a los blandengues. Sálvese quien pueda. Miradas fijas dicen, aparta estás en mi camino. Otras veces eres tú quien mira con esa intención.  No se puede divagar, no se puede dudar. No puedes parar en seco, se produce un choque efecto dominó de los que vienen detrás. Si dudas, la gran apisonadora empieza a darte golpes y te lleva de un lado a otro como un corcho en el agua.
Por supuesto en medio de ese caos recibes empujones y algunos pisotones,el ritmo es estresante, pero se puede soportar si estás dispuest@ a no quejarte. 
¿Parece que ya he hecho la descripción de todo lo interesante? Pues, no. Todavía falta decir que lo más espectacular de la calle, es el cruce con Regent St, llamado Oxford Circus. En ese lugar se puede atravesar el paso de peatones en paralelo y en diagonal.  
¡Ahora viene el supermomentazo! 
Atravesar esa intersección-plaza es una experiencia que hay que vivir. Mi recomendación es hacerlo, primero andando y después en bus.


Oxford Circus, se remodeló en 2009  se utilizó una piedra especial del condado de York, revestida con una sustancia química destinada a retirar con mayor facilidad los chicles ¡¡¡Tela marinera!!! Hasta donde llegan con la investigación. El alcalde de la ciudad, Boris Johnson, declaró que el proyecto, había costado 5 millones de libras (5,5 millones de euros) "Osford Circus se ha inspirado en el célebre cruce de Shibuya, en Tokio, es un triunfo de la ingeniería británica y de la innovación japonesa". 

Video Oxford Circus

Video Shibuya

Las cosas turísticas de London hay que visitarlas, por supuesto, pero también hay que experimentar el pulso de la ciudad. En éste monstruo de 8 millones de personas, 2 veces Madrid, 4 veces Barcelona. La mejor forma de sentir ése latido potente de miles de personas de todos los colores, medidas, estilos, procedencias… es atravesando en diagonal el semáforo de Oxford Circus un sábado o domingo a la hora del shoping tour.  Por unos momentos, se vive  la sensación de formar parte de un hormiguero humano. Después de sentir todo eso huye o intenta pasar por ésta calle lo menos posible.  
La ruta en bus consiste en cogerlo en Tottenham Court, en el extremo oeste de la calle, uno de dos pisos of course,  pillar los asientos de delante, seguir hasta  Oxforf Circus, inmortalizar el  cruce con Regent St con unas cuantas fotos y acabar en Marble Arch el extremo este de la calle. 
Mi adorada hermana Carmen, una princess en su momentazo cruce diagonal Oxford Circus
Mi amiga Claudia, me dijo que sería impresionante hacer fotografias  desde un helicóptero, también me  enseño lo del cruce diagonal, ella me lo descubrió.  ¡Cruzar en diagonal es  un momentazo Indiana Jones en la jungla londinense! Lo del bus,  un sucedáneo comparado con el helicóptero, pero está al alcance de cualquiera. Una imagen de movimiento brutal se quedará grabada en la retina y el pensamiento  -que montón de peña-  será inevitable.
Pues eso… cada día  a las 8:30 a 11 estoy por el lugar. Un día me encontré 20 libras en el suelo. Otro día un bus me echó encima, sin ningún miramiento, toda el agua ponzoñosa de un charco.  Otro día  mi pensamiento se abstraía mirando los chicles pegados al suelo como si fuesen estrellas de un firmamento que no brilla. 


Oxford Street es como todo en la vida, la puedes amar y la puedes odiar con la misma intensidad.

Información de Wikipedia para quien quiera leer más.
La calle sigue la ruta de un camino romano el cual unía Hampshire con Colchester y llegó a ser el principal camino de entrada y salida de la ciudad.
Entre el siglo XII y 1782 fue conocido como Tybur Road (por el rió Tyburn que corría al sur de él y en la actualidad fluye bajo él), Uxbridge Road, Wrocester Road y Oxford Road. Llegó a ser notoria como la ruta cogida por los prisioneros como su viaje final desde la Prisión de Newgate hasta las horcas en Tyburn, cerca de Marble Arch.
En los últimos años del siglo XVIII, muchos de los campos colindantes fueron comprados por el Conde de Oxford y el área fue desarrollada. Pronto llegó a ser popular con entretenimiento, que incluía domadores de tigres y mascaradas. Durante el siglo XIX, el área llego a ser famosa y conocida por sus tiendas y de hecho, así continua siéndolo.

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